viernes, 25 de septiembre de 2009

Martin Rivas nos cuenta que le parece Madrid(en fotogramas)


Al principio fue duro venirme a vivir a Madrid. Hice cinco mudanzas en mi primer año. En las primeras, únicamente cargaba una maleta, al estilo Paco Martínez Soria. En la última cargaba con un sofá y una televisión a pulso. He vivido en casas de amigos, en una habitación-cuarto de escobas sin ningún punto de entrada de aire ni luz, en una casa con 8 personas… Al contrario de lo que la gente pueda pensar puedo asegurarles que no eran sitios glamourosos.



Madrid es un lugar acogedor. Hay muy pocos madrileños de segunda o tercera generación. Es una ciudad formada por gente de muchas partes del mundo, que está aquí de paso, por trabajo o porque ha hecho de este sitio su hogar y está aquí para quedarse. Esto contribuye a que la gente sea abierta. Es fácil entablar una conversación con desconocidos. Sin embargo, todavía tengo una fuerte dependencia de Galicia. Si pasa un espacio de tiempo superior a tres meses sin ver a mi familia y amigos, sin dormir en Coruña, me empiezo a encontrar mal sin un motivo aparente. Me siento como despersonalizado. En ningún lugar me río tanto como en casa. Es donde mis nervios y ansiedades entran en punto muerto, donde se produce una especie de catarsis. Un punto de conexión directa con cómo era mi vida justo antes de que comenzase este circo que a veces siento a mi alrededor.


Yo me desplazo por Madrid en autobús y en moto. Me encanta llevar el casco puesto y que nadie me reconozca. La mayoría de los días me encantaría pasar desapercibido y durante unos 10 minutos al año consigo que me haga gracia y lo disfruto

2 comentarios:

Jessica dijo...

Jaja, es muy interesante, me gusto mucho!

Cinthia dijo...

hola!!!!
MMM..haci que vivio como alguien normal jajja ya me lo imaginaba aunk si compartia casa podriamos a ver tenido la suerte de k nos tocara compratir con el xD
sta guapa la entrada besos!